Una buena noticia para el agua pública
Esperanza Aguirre suspende la privativación del canal
Esperanza Aguirre suspende la privativación del canal
El 24 de Junio de 1858, los madrileños celebraron la llegada de las aguas del río Lozoya a Madrid. La
construcción del Canal del Lozoya, que hacía posible este hecho histórico, comenzaba en 1851, cuando el
Consejo de Ministros aprobó esta iniciativa de la reina Isabel II.
Las obras fueron ejecutadas por 200 peones libres y 1.500 presos, con la escasa ayuda de 400 bestias de carga y sus herramientas. Fueron cinco años de penurias para estos obreros, que tuvieron que hacer frente a frecuentes temporales y riadas, así como a varias epidemias de cólera y fiebres.
Este 24 de Junio de 2012, cuando se cumplen 154 años de este hito, los madrileños nos apropiaremos de las fachadas de los edificios más emblemáticos de nuestros barrios para convertirlos en Los Murales del Agua. Espacios donde las y los madrileños podamos expresar que la gestión del agua nos importa, que el Canal de Isabel II es sólo nuestro y que vamos a defenderlo.
Se trata de construir un mural con la colaboración de las y los ciudadanos que participen directamente en la
acción y de los colectivos que se adhieran a esta acción. Hemos llamado a esta iniciativa Murales del Agua y la
realizaremos el próximo domingo 24 de junio por la mañana.
La invitación a organizar murales la realiza MAREA AZUL, y se dirige a todos los grupos de ciudadanos que así lo deseen: profesores, alumnos, madres y padres de un colegio, grupos scouts, asociaciones culturales y de vecinos, colectivos diversos, grupos y asambleas del 15M, etc.
La Plataforma “Eurovegas NO” ha publicado un informe sobre el modelo de turismo masivo e insostenible que la empresa estadounidense Las Vegas Sans Corp. propone para un territorio como Madrid. Este informe pretende visibilizar los aspectos que sustentan el modelo turístico dominante actual, con el proyecto Eurovegas como paradigma, así como los roles tanto de las Administraciones Públicas, en particular la autonómica, como de Las Vegas Sands Corp, en calidad de empresa extranjera en expansión.
Puedes leer el informe aquí.
En este día de huelga de todos los niveles de la Educación Pública, desde Infantil hasta la Universidad, queremos manifestar nuestra firme convicción de que la Educación es un derecho fundamental del ser humano, y la Educación Pública un derecho social de las sociedades democráticas. No podemos permitir que se siga considerando con criterios de rentabilidad económica. Ni es un negocio ni es una inversión. ES UN DERECHO.
Aquí tienes algunos videos para el debate.
Las vecinas y vecinos de los barrios de Fuencarral y Montecarmelo de Madrid denunciamos que el pasado día 16 de mayo, 3 camiones del Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) del Ayuntamiento de Madrid, acompañados por 4 coches de la Policía Municipal de Madrid, acabaron con los 2 huertos urbanos que habíamos creado en dos parcelas de sendos barrios.
El huerto de Fuencarral estaba ubicado en la calle de Hontalvilla, en una parcela perteneciente al Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), mientras que el de Montecarmelo se encontraba en la parcela destinada al Centro de Salud del barrio, en la avenida del Monasterio de El Escorial 42, que la Comunidad de Madrid ha decidido no construir todavía pese a que el barrio supera ya los 20.000 habitantes.
En los últimos meses, las vecinas y vecinos del barrio de Fuencarral hemos llevado a cabo una reivindicación activa con el fin de que permaneciese abierto el Centro de Especialidades Periférico del barrio, que finalmente cerró sus puertas el pasado 1 de marzo a instancias de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Las vecinas y vecinos de Fuencarral y Montecarmelo denunciamos la actuación deliberada de la Junta Municipal del Distrito de Fuencarral-El Pardo contra una iniciativa pacífica que pretende, por un lado, reivindicar la escasez o inexistencia de servicios públicos básicos en ambos barrios, a la vez que, por otro, promover actividades educativas y saludables que fomentan el tejido vecinal y la vida de barrio, y que en las últimas semanas atraían a numerosos vecinas y vecinos, muchos de ellos niñas y niños.